Confesión

Te voy a contar un secreto. Me enamoro de ti cada vez que te paseas por mi pecho para no quedarte. La verdad, es que he dejado de luchar una guerra que no puedo ganar. Es la dulce derrota que me dejan tus labios, antes de irte otra vez, y otra vez. Ha dejado de importarme el que mañana no estés. Porque cuando estás, no hay mañana al que quiera llegar. Tengo mil motivos para huir, pero sé que en cada uno de ellos te acabaría encontrando. Te he dejado las llaves para que juguemos un rato todos los días que quieras ser poesía. Y siempre vuelves, como el soldado que regresa a casa después de sembrar el miedo hasta en sus propios ojos, y te enredas en mis brazos para que te haga olvidar cada recuerdo que quieres pisar. Soy tu amigo en horas bajas, tu amante de madrugada, el que te tiende la mano por no saber cortarle las cuerdas al puente. Eres en quien piensan los que andan con la mirada perdida, un golpe bajo que te hace roza el cielo. He aprendido a nadar en el mar de tus dudas. A navegar en tu sonrisa como el naufrago que quiere pisar tierra, un sólo segundo, antes de volver a partir. Y voy confesarte, una vez más, quizá la última, que quiero verte volar cuando tus alas quieran derribar todas las puertas cerradas que nadie nunca quiso abrir.

Anuncios

3 comentarios sobre “Confesión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s