Sin nada más que añadir

– Haz que lo entienda.

No sé, tampoco se trata de hacer, sino de crear para creer. Es como entregar tus manos aun sabiendo que te pillarás los dedos. Es la mezcla perfecta de una dulce locura que te hace perder la cabeza. Todo va más allá del papel cuando lo sientes en tu piel. Quizá, por eso, no me explico bien. Verás, es como resistirse a lo prohibido antes de cerrar los ojos para dar el salto. Y es que, cuando las agujas del reloj empiezan a ir demasiado rápido, es que ya ha llegado la hora. Pero cuando eso ocurre, estamos en los ojos de enfrente, dibujando una sonrisa en esos labios que ya no te hablan, sino que te disparan balas que no hieren. Es la munición para combatir al frío y al tiempo que separa tanto en la distancia como une un invierno entre las sábanas. Es simple, el final de un principio como éste, es que está en todos lados. Porque la lluvia se convierte en una excusa perfecta para recordar, como que hay una canción compuesta a diez mil kilómetros que habla de los dos.
Quizá debería haber empezado diciéndote que podría pasarme las 24 horas mirándote y se me haría tan corto el día como una noche entre tus piernas.

– ¿Y tú siempre eres así?

– Sólo cuando sé que me haré daño.

Anuncios

5 comentarios sobre “Sin nada más que añadir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s