Con el condicional de la mano

Que quizá nos venimos demasiado abajo por haber estado demasiado arriba. Que nosotros nos queremos en la nube y en la caída, llueve. Por esas mejillas, que antes marcaban sonrisas. Que quizá tenemos mucho tiempo para creer saber el error. Y jugamos a cómo arreglarlo sin arreglarnos. Que quizá sigues esperando su abrazo inesperado y eso es una eterna espera. Que quizá dibujamos futuros con las dos palabras de siete letras tan rápido que olvidamos de donde venimos. Y es que para saber donde ir, primero debes saber donde estás. Yo me quedé en el toque de queda por sus piernas. Poniendo acordes a su risa. Dibujando cada temblor en las noches de lluvia, acariciando cada latido con-sentido. Y ahora ando escondiéndome tras el condicional, comprendiendo la dificultad de escribir felicidad en pasado. Perdiéndome por un guiño con la misma facilidad con la que caí en su mirada sin parpadear. Pero sus ojos son como ese laberinto al que quieres llamar casa.
Que quizá los únicos besos que quedan están en el tintero y son para escribirlos. Y eso es como sentir la brisa del mar en un invierno eterno.

Anuncios

8 comentarios sobre “Con el condicional de la mano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s